Qué es la Epigenética y cómo puede afectar a los potros

Qué es la Epigenética y cómo puede afectar a los potros

Esta ciencia estudia cómo los factores externos (medio ambiente, nutrición…) a los que está expuesta la madre gestante, afectan a la expresión de los genes en el feto y como eso se manifiesta en el individuo adulto.
Por parte de especialistas en nutrición equina se ha venido haciendo énfasis y tratando de concienciar a los ganaderos de la importancia que tiene una correcta y equilibrada nutrición de los potros en el período que comprende desde 3 meses antes de nacer hasta los 18-24 meses de vida con el fin de maximizar el potencial genético y prevenir la aparición de patologías de desarrollo asociadas a la nutrición.

Teniendo claro la importancia de una correcta nutrición de la yegua en el último tercio de gestación de manera más o menos generalizada, también hay que tener clara la importancia de la alimentación en el primer tercio de gestación, pues una madre con una dieta deficitaria, incorrecta o desequilibrada en este período, según sus condiciones vitales, es capaz de, mediante reacciones de metilación de genes, afectar a la expresión de los mismos en la vida adulta del descendiente, es decir, las carencias de cantidad, calidad o equilibrio en la dieta de la yegua en esta fase de la gestación pueden hacer que se "oculten" la expresión de características que el potro tiene definidas genéticamente. Aunque los genes están ahí, quedan “silenciados” durante una o más generaciones.

La revista The Horse, en un artículo publicado por la veterinaria independiente Stacey Oke recoge las opiniones de diversos especialistas:

George Seidel Jr., PhD, profesor distinguido universitario en la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Colorado dice que "Todos estamos realmente afectados por lo que nuestras madres comieron y su salud durante ciertas etapas del embarazo…”, “…esto también es cierto para los caballos y otros animales".

Por ejemplo, si una yegua pasa hambre durante la gestación, el feto en desarrollo se adapta para acostumbrarae a la escasez de alimentos después del nacimiento, dando lugar a un fenotipo "ahorrativo".

"Los caballos ahorradores no necesitan tantos nutrientes para sobrevivir como los caballos que se gestaban cuando la comida era abundante. Desafortunadamente, los caballos ahorradores engordan muy fácilmente si se comen cantidades normales de alimentos", explica Seidel. "Las personas ahorradoras desarrollan diabetes más fácilmente que las personas no ahorrativas, ya que están programadas epigenéticamente durante el desarrollo fetal para tener menos células secretoras de insulina para no eliminar tanta glucosa de la sangre. El ADN no cambió, lo que lo convierte en un rasgo epigenético".

Agrega Carey Satterfield, PhD, profesor asistente de fisiología y reproducción en Texas A&M, "La nutrición y el estrés son dos factores ambientales importantes que se sabe que alteran el estado epigenético del ADN.

Numerosos estudios han encontrado que tanto la alimentación insuficiente como la sobrealimentación de yeguas preñadas altera el metabolismo tasa y susceptibilidad a la enfermedad de la descendencia ".

En la industria del caballo, la creciente prevalencia del síndrome metabólico equino ha llamado la atención de investigadores y veterinarios por igual. "La sobrealimentación de yeguas preñadas, o simplemente tener yeguas demasiado gordas en la concepción, podría aumentar el riesgo de que las crías desarrollen el síndrome metabólico equino", señala Satterfield.

Por lo tanto, es fundamental cuidar la calidad y el equilibrio de las raciones de las yeguas madres, no sólo en el último tercio de gestación, sino desde el primer día de preñez.